Ago 13 2010

Con la comida no se juega

sergicaballero

¡Con la comida no se juega!. Esta frase que nos habían repetido nuestros padres parece que vuelve a cobrar sentido ahora cuando somos mayores. Tal como está la economía y viendo los datos de las caídas de las bolsas, el posible desplome de las monedas euro y dólar y la incertidumbre del precio del petróleo, parece que fondos alimenticios son valores seguros. En tiempos de crisis podemos ahorrar en todo lo posible, pero el alimento básico (cereales, arroz, etc) es algo de lo que no podremos prescindir. La población aumenta, el dinero está cambiando de manos y desgraciadamente está entrando en terrenos terriblemente peligrosos.

Campo de arroz

El precio de los alimentos básicos ya se ha disparado después de su compra y uso para biocombustibles, pero la tendencia parece que es invertir todavía más en comida por el simple beneficio individual. Lo preocupante no es únicamente que pueda subir todavía más su precio, sino que estos especuladores no ayudan ni al productor ni al consumidor final. De nuevo, creando dinero de la nada y sin aportar un valor real al bienestar humano…
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Ago 13 2010

Vivir con menos – Un regalo cada día

sergicaballero

Existe una iniciativa mundial liderada por David Michael Bruno que se llama el Reto de Vivir con 100 cosas. Contraria a nuestra cultura consumista, se trata de poder vivir con lo mínimo para poner tu energía en las cosas esenciales y no acumular posesiones. «poner las cosas en su lugar y explorar qué sucede más allá de la mera posesión de objetos» era lo que se planteó David Michael y es una iniciativa que ha tenido muchos seguidores.

Su propósito tiene algunas normas básicas para llevarlo a buen puerto:

  1. 100 objetos por persona en la vivienda ciertos objetos cuentan como uno (por ejemplo los calcetines)
  2. objetos compuestos por otros objetos solo cuentan como uno (un ordenador + monitor + teclado + ratón)
  3. objetos de recuerdo familiares no cuentan (aunque los guarda en una caja en su garaje para no preocuparse)
  4. la comida no suma (aunque si los recipientes que la almacenen)
  5. las herramientas para reparar cosas no las cuentan (pues solo se usan si hay que reparar algo y que no haya la necesidad de comprar más)

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Ago 9 2010

Cuéntame otro mundo

sergicaballero

“Que el mundo esta “patas arriba” ya lo sabemos…
¿Que otro mundo es posible…? ¡Lo intentaremos!
Varias historias en las que sus protagonistas nos cuentan cómo han abierto caminos alternativos para transformar esta realidad a través de la propuesta, creando alternativas locales con criterios democráticos, ecológicos y solidarios.”

Cuéntame otro mundo from losingART on Vimeo.

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Jun 1 2010

Ocupar pueblos abandonados

sergicaballero

Hace tiempo TVE hizo un reportaje llamado “Tierras de Trapalandia“, donde se explicaba la experiencia de los proyectos de recuperar pueblos abandonados en Ibort, Aineto y Artosilla. El documental es muy recomendable y habla de proyectos con mucha solidez, de los años 80 y de como han seguido hasta día de hoy.

En la red es posible encontrar mucho material para la recuperación de aldeas y pueblos que han caído en el olvido, muchos de ellos en condiciones realmente difíciles y que requieren mucho esfuerzo para tirarlos hacia adelante. El gran trabajo del autor de uno de los blogs pioneros en la red, Maximiliano Herren de PueblosAbandonados.es, ha creado un mapa de pueblos abandonados en España donde se pueden hacer aportaciones y comentarios sobre cada uno de los lugares.

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Feb 19 2010

Esperando una mayor crisis económica

sergicaballero

Formo parte del grupo de personas que confían en que a finales de este año 2010 el barril de petróleo supere los 3 dígitos. Tengo ganas de ver un encarecimiento de este bien tan escaso y que nos ha permitido derrochar, malgastar y explotarnos los unos a los otros. Este supuesto incremento está basado en la contínua escasez de la materia prima y en la alta demanda por parte de las nuevas potencias consumistas como son India y China. Hasta ahora, la OPEP ha mantenido el precio para compensar la bajada de demanda a consecuencia de la crisis económica. Una vez empecemos a salir de ella, el precio se disparará. Evidentemente España se verá terriblemente perjudicada, pero eso no es necesariamente malo. Requiere un cambio de consciencia pero por supuesto no una menor felicidad, sino probablemente una mayor.

Hasta ahora hemos podido viajar tanto cómo hemos querido en avión, coche y barco. Pero esto ha partido de un deseo, no una necesidad, por lo que hemos convertido el transporte en algo insostenible y nada ecológico. Por mucho que se creen nuevos medios con menores consumos, o incluso distintos tipos de combustibles, el precio exponencial que van a sufrir todas las materias (acero, plástico, cobre, etc) estará marcado por su transporte y distribución mundial.

Por otro lado, los productos cercanos van a ir ganando un terreno que no deberían haber perdido nunca. La calidad de nuestra tierra y de nuestras manos dejó de importarnos cuando pudimos explotar a poblaciones con menores derechos humanos y menos recursos. Ahora el precio del transporte incrementará tanto el valor de estos productos que su importación será más costosa que la recuperación de nuestros productos autóctonos.

Consumir menos pero de mayor calidad
Esta nueva situación nos provocará volver a comer productos de temporada, cereales de mejor calidad -por lo que también se beneficiarán los animales y a la vez su carne será mejor-, fomentar las relaciones con nuestros vecinos, trabajar más cerca de nuestras famílias y mejorar la conciliación laboral-familiar, y disfrutar más de nuestros puntuales viajes.

Básicamente vamos a consumir menos pero lo haremos de mayor calidad, sabiendo que la producción es local y que nuestras acciones repercutirán en nuestros propios alimentos. Como decían ayer en un programa de Catalunya Radio, L’Ofici de Viure, es una pena que este cambio de consciencia provenga de la imposición por el incremento del precio del petróleo. Pero a grandes males, grandes remedios.

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